12.5.11

EXPRESIONISMO

Texto del Prof. Mariano Le Vatte

Cuando hablamos de arte, (artes plásticas, literatura, música, teatro, danza, fotografía, cine), toda acción producida es ‘expresiva’, o sea: expresa algo. Esto vale para el arte de todas las culturas y todas las épocas. Pero cuando hablamos de ‘expresionismo alemán del siglo XX’, la referencia cae sobre una vanguardia artística que surgió en ese país, divulgándose con naturalidad entre los países nórdicos y Austria.

A principios del siglo XX, Alemania presentaba un saludable sistema federalista que generaba gran competencia académica y cultural entre universidades de ciudades como Berlín, Munich, Dresde, Colonia, Hannover, y otras. Los artistas alemanes (y nórdicos en general) siempre se habían sentido en la ‘periferia’ del Renacimiento (que tuvo su epicentro en el norte de Italia y Francia), pero ostentaban al menos la hegemonía de las artes gráficas (sobre todo grabados en madera, y también aguafuertes y litografías), oficio que desde los tiempos de Albrecht Dürer ya dominaban, contribuyendo a perfeccionar.  Por otra parte la invención de la imprenta signó al pueblo germano como pionero de la edición de libros, sobre todo de ilustraciones y reproducciones gráficas.

A finales del siglo XVIII había surgido un importante movimiento literario (‘Sturm und Drang’) que constituyó el primer grito de ‘independencia alemana’ respecto de la hegemonía cultural mediterránea.  
En los albores del siglo XX, las palabras del recientemente fallecido Nietszche, resonaban más fuertes que nunca entre los jóvenes artistas alemanes, ávidos de ideas nuevas mas allá de las fronteras de sus ciudades, de su país, del continente europeo, investigando culturas étnicas primitivas, así como el propio arte nórdico primitivo, la antigua imaginería ‘Bárbara’, cuando aún no habían sido ‘catequizados’ por la cultura imperialista romana.

Cabe pensar que al iniciarse el nuevo siglo, la mayoría de los jóvenes artistas alemanes estaba muy familiarizada con la literatura del ‘Sturm und Drang’, así como con la filosofía de Nietszche o la teosofía de Rudolf Steiner. Todos ellos habían visto maravillados la primera muestra retrospectiva de Vincent Van Gogh, en 1901, (que probablemente les aportó el cincuenta por ciento de la totalidad de influencias motivadoras de este estilo).


Los dos grupos que conformaron el llamado ‘expresionismo alemán’ fueron ‘Die Brücke’, y ‘Der Blaue Reiter’.

El grupo ‘Die Brücke’ fue creado en 1905 por un fervoroso puñado de jóvenes artistas de la ciudad de Dresde, quienes habían visto la retrospectiva de Van Gogh y algo de Matisse y los Fauves, y aunque tenían menos técnica y conocimientos que sus colegas franceses, se lanzaron a una ‘deformación’ del dibujo y una ‘expresividad’ del color aun mas violenta y descarnada que todas las influencias antes mencionadas.  ‘Die Brücke’ en español significa ‘El Puente’, y sus miembros aspiraban a tenderlo hacia todos los que ‘se expresan directamente y sin disimulos’, según escribiría Kirchner en un escrito de la época.
Integraban este grupo: Ernst Ludwig Kirchner (1880-1938), Erich Heckel (1883 - ), Karl Schmidt-Rottluff (1884 - ), Fritz Bleyl, y durante algunos meses entre 1906 y 1907 se les unió Emil Nolde (1867-1956), quizá el espíritu mas genial y singular del grupo. Si bien ‘Die Brücke’ no dejó gran constancia escrita de sus propósitos ni tuvo conciencia de ser un ‘movimiento artístico’, influenciaron a muchos contemporáneos creando una nueva visión y un nuevo gusto en el público, que a pesar de todo no tardó en adherir a sus radicales propuestas.  

El otro grupo, ‘Der Blaue Reiter’, surge en la ciudad de Munich, creado por Franz Marc (1880-1916), amante de los caballos, la vida silvestre y la naturaleza en general, y el ruso Wassily Kandinsky (1866-1944), que estaba interesado en la equitación, de ahí el nombre del grupo, que en español significa ‘El Jinete Azul’ (de hecho, el color preferido de ambos artistas).
Otros artistas que transitaron por ‘Der Blaue Reiter’ son August Macke (1887-1914), Paul Klee (1879-1940) y Oskar Kokoschka (1886 - ), quien si bien expuso con ellos, siempre se mantuvo al margen de integrar cualquier agrupación.
La idea fundacional del grupo fue hacer un calendario anual 1912, del que sólo sacaron un número. Esta edición, que por supuesto se titulaba ‘Der Blaue Reiter’, contenía artículos culturales de gran riqueza y originalidad para la época, y sobre todo se proponía mostrar el resultado de sus experiencias, así como el trabajo de otros artistas europeos, incluidos músicos como Arnold Schoemberg, Alban Berg y Anton Webern. Se presentaba también una nota sobre los Futuristas italianos, y fragmentos de ‘De lo espiritual en el arte’ de Kandinsky.
Suicidio de George Grosz
Al estallar en 1914 la Gran Guerra, (o Primera Guerra Mundial), el camino del expresionismo quedó trunco y jamas volvió a recomponerse luego del fin de la contienda, ya que para ese momento, los Dadá y los artistas de la ‘Nueva Objetividad’ habían captado la atención del público, sin embargo, viendo la obra gráfica y pictórica de –por ejemplo- un artista ‘Dadá’ como George Grosz (1893-1959), es evidente que el expresionismo de pre-guerra dejó una huella imborrable.